El Cerebro del modelo del sistema

Un trabajo de investigación desarrollado en la Universidad de Chicago, revela que el único órgano del ser humano, que ha evolucionado desde su creación, es el cerebro donde los genes que determinan su tamaño y complejidad están cambiando.
El profesor de genética de dicha universidad, Bruce Lahn sostiene que de dicho estudio se puede concluir que el cambio del medio en el que debe desenvolverse el ser humano, es parte importante de este proceso evolutivo.
De los genes estudiados, uno se encuentra presente en un 70% de los individuos, mientras que el gen relacionado con la complejidad de unir sus células neuronales en red se hace presente en un 30% de los seres humanos, entre negros y blancos, moros y cristianos, ricos y pobres y políticamente hablando, conservadores y liberales, republicanos y demócratas, izquierda y derecha.
Al cerebro del cuerpo de sociedad, que representa al modelo del sistema organizativo le inyectamos el gen que le permite unir sus redes neuronales.
El disco duro, está cargado con un cerebro con una conciencia consciente y un sistema neuronal en red, que autorregula las funciones de cada órgano y cada miembro que es parte de su cuerpo, un cuerpo sometido y expuesto a cambios en su medio ambiente y entorno natural.
La autorregulación es un sistema centralizadamente descentralizado, donde cada cosa del cuerpo de sociedad es parte de otra cosa.
Un cuerpo de sociedad que representa a un modelo sistémico.
Un modelo con un cerebro que en la medida que se nutre del conocimiento de las ciencias, va adquiriendo inteligencia propia.
Una inteligencia artificial, que, como todo instrumento creado por el hombre, es un elemento del bien y del mal, pero el cerebro de Merkator está centrado en desarrollar esta tecnología de manera responsable y aprovechar su potencial para dar forma a un modelo de un sistema para una gobernanza global.
Una gobernanza global que deberá abordar problemas complejos y dinámicos, como el cambio climático, la inteligencia artificial, las pandemias, los éxodos migratorios, la contaminación global.
Una gobernanza con una estructura que armoniza la relación de soberanía nacional, con la cooperación internacional.
Unas estructuras que consideran las interconexiones entre los sistemas humanos, sociales, económicos y científicos tecnológicos.
Unas estructuras que fomentan la participación, la transparencia y la responsabilidad en la toma de decisiones.
Unas estructuras para desarrollar las habilidades y capacidades humanas, para hacer frente a desafíos cada vez más complejos.
Unas estructuras que fomentan la innovación y la experimentación, para encontrar soluciones nuevas y efectivas.
Unas estructuras para una inteligencia artificial, de gestión de complejidades.
Unas estructuras para una gobernanza global, con una institucionalidad robusta y democráticamente representativa, para abordar problemáticas comunes, de la realidad objetiva.
Un objetivo que se enfrenta a cambios científicos, éticos y filosóficos, como todo cambio de estructura y cultura, que esta estampada en la historia del desarrollo humano.
Las ciencias no tienen por qué tener temor a la IA objetiva, ciencias que lideran una revolución científica y tecnológica con una evolución acelerada, el recelo está fijado en las ciencias subjetivas, ciencias en un proceso de involución, una dicotomía que ha generado un fenómeno de disociación entre la ciencia y la política.
Un fenómeno que genera otro fenómeno, el 80% de los seres humanos están expuestos a los efectos, que causan el 20% de quienes administran las estructuras de una relación de poder gobierno Estado y los poderes prácticos e imprácticos que giran a su alrededor.
Son los efectos de un proceso de descomposición de las estructuras, de una crisis de la democracia, y de las conductas reproductivas ideológicas a una problemática que no es ideológica, es una problemática de desarrollo humano.
Son los efectos de una concomitancia entre la academia y la política.
Con las nuevas estructuras, desaparece la disociación entre la ciencia y la política. y la concomitancia entre la academia y la política.
El conocimiento y desarrollo científico tecnológico, está representado en el organigrama por el poder político de las ciencias.
Un poder sujeto a trabajar los contenidos de un modelo de un sistema sistémico, que da forma a una IA para una gobernanza local igual a la global.
Están dadas las condiciones para dar inicio a este proceso de cambio.
Próximo domingo. "5 cabezas piensan más que una"